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El río, una limpieza encauzada

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Ha pasado mes y medio desde que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) inició los trabajos de adecentamiento del río y es patente que la limpieza empieza a fluir por su cauce. Muy visibles son ya los cambios en parte de la alameda de la Ribera, aligerada de la arboleda que creció sin control durante años y años; en el tramo de cauce junto a la Calahorra —incluso, vuelve a ser visible un viejo embarcadero que estaba bajo el barro y las plantas— y en el entorno del Puente del Arenal, en el que se han retirado grandes cantidades de lodo y vegetación.

Restan aún dos meses y medio de estas labores de adecentamiento —la duración se puede alargar por las lluvias—. En ellas, la CHG invertirá 1,8 millones. Ahí, se incluyen 360.000 euros para reparaciones en el puente de El Arenal, después de que este verano sufriera un fuego intencionado. Podrían estar concluidas en diciembre. La actuación arrancó después de que el gobierno local la hubiera demandado con insistencia para mejorar el estado del río, algo en lo que no tiene competencia.

Ahora, la Confederación está realizando una deforestación parcial de las márgenes eliminando vegetación invasiva y exótica, así como una retirada masiva de lodos y basura acumulados. Igualmente, está limpiando los estribos y pilas de los cuatro puentes que hay en la zona en la que actúa.

Son unos dos kilómetros; en concreto, los comprendidos entre los puentes Romano y el de la A-4. La intervención tiene una función no sólo estética —ya de por sí importante, pues embellecerá la potente postal turística que ofrece Córdoba desde el río, ahora ensombrecida por una vegetación que era mucho menor hace décadas—. De hecho, se actúa también por motivos de higiene y seguridad. No se intervenía en el Guadalquivir a su paso por la capital desde 2003. Y la mejora empapa ya ambas márgenes.

Polémica con la Junta

De hecho, en algunos puntos los cambios empiezan a inundar las miradas de los cordobeses. Sin ir más lejos, ayer muchos se asomaban en las barandillas del Paseo de la Ribera entre el Puente Romano y la calle Consolación para observar cómo la arboleda se ha disminuido en ese tramo notablemente —con la excepción de la parte más cercana al histórico paso elevado—.

Eso ayudaba a contemplar también otro de los cambios. Justo enfrente, en la prolongación del cauce de La Calahorra, se puede observar que se han retirado gran cantidad de sedimentos y vegetación, con lo que un pequeño embarcadero, con unos diez años de antigüedad, ha quedado al descubierto. Ayer mismo, ese nuevo espacio ganado al río ya era usado por pescadores. Algo más retirado de los ojos de los cordobeses hay otro espacio en el que la intervención ha calado hondo.

Es el puente del Arenal y su entorno. Este punto fue el primero en el que comenzaron los trabajos. No en vano, es uno de los espacios más afectados en el cauce por los sedimentos que han dejado las avenidas que ha sufrido la ciudad en los últimos años —fundamentalmente las dos durísimas de 2010—. Pues bien, del pilar del citado paso elevado más cercano al recinto ferial, se ha retirado ya el abundante lodo y la vegetación que lo cercaba. Además, a sólo unos metros la maquinaria se ha empleado a fondo en retirar de la enorme cantidad de barro acumulada en el embarcadero del Balcón del Guadalquivir. Tras mucho tiempo, vuelven a verse las losetas del suelo de su rampa. Además, entre el puente del Arenal y el centro comercial El Arcángel, se ha habilitado un canal que deberá llegar hasta el Molino de Martos. El objetivo es que lleve agua limpia a ese punto y combata las cloacas que se forman allí.

No es el único punto en el que la CHG ha abierto las compuertas al adecentamiento del río. Así, por ejemplo, operarios han recogido basura en los alrededores de La Calahorra y también se ha visto maquinaria actuando en el tramo entre los puentes del Arenal y de la A-4, si bien, en este último caso, da la sensación de que el grueso del trabajo está por ejecutar.

ABC intentó recabar ayer sin éxito las opiniones de la Confederación y del edil de Medio Ambiente, Rafael Jaén, sobre los trabajos de limpieza. Ambos remitieron al acto de hoy en el que el alcalde, José Antonio Nieto, y el comisario de Aguas de la CHG, Rafael Álvarez, visitarán las obras. Por último, aguas abajo del Puente Romano, hay un ambiente turbio. En agosto, el Ayuntamiento expresó su malestar con la Junta por haber consignado un «exiguo presupuesto» de 300.000 euros para la limpieza, restauración vegetal y acondicionamiento de los Sotos de la Albolafia, espacio natural protegido entre el histórico paso elevado y el de San Rafael que es competencia autonómica. Con esa cantidad, la Consejería de Medio Ambiente arrancó los trabajos en 2012 y prevé que se prolonguen hasta 2014.

Ese mismo agosto, el alcalde dejó patente la necesidad de actuar en el río, pues estaba «impresentable». Y mostró su deseo de que la Junta se sumara al convenio que CHG y Ayuntamiento iban a empezar a desarrollar en septiembre. No hubo respuesta autonómica y la Confederación echó a andar una limpieza, que hoy está plenamente encauzada.

fuente: abc

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